Alison Riske, la número 61 del mundo, protagonizó una de las grandes sorpresas de la tercera edición del Mallorca Open. La estadounidense, que se clasificó para disputar el cuadro final superando la fase previa, venció 5-7, 6-2 y 6-1 a Angelique Kerber, segunda cabeza de serie, en un partido que se suspendió el martes por falta de luz en el comienzo del tercer set (1-1) y que se reanudó el miércoles a mediodía.

Hasta hoy, Kerber se había impuesto siempre a Riske (3-0 en el cara a cara). La alemana, exnúmero uno del mundo y doble campeona de Grand Slam, ganó la primera manga de su encuentro ante Riske el martes y antes del aplazamiento por falta de luz perdió el segundo, arrancando el tercero de forma igualado.

El miércoles, en la reanudación, Riske ganó cinco juegos seguidos (5-0 de parcial) para eliminar a Kerber y garantizar su presencia en la siguiente ronda del torneo, donde se las verá con Polona Hercog, vencedora 7-6 y 6-2 de Viktoria Kuzmova.