Uno de los meses más importantes del calendario WTA es sin duda marzo, con dos eventos importantísimos como son el BNP Paribas Open en Indian Wells y el Miami Open presented by Itau.
El guión no pudo ser más sorprendente. Dos campeonas distintas: Naomi Osaka y Sloane Stephens. Para la japonesa fue el primer título WTA, nada menos que un Premier Mandatory. Y para la vigente reina del US Open, el título de Miami será sin duda especial.

Osaka estrenó su palmarés en el BNP Paribas Open, donde superó en la final a otra joven jugadora como Daria Kasatkina, a quien superó por 6-3 y 6-2.

Aunque salió con los nervios propios de la cita y perdió su servicio nada más empezar el partido, Osaka se recompuso para ganar nueve de los últimos once juegos. La japonesa se convirtió en la primera jugadora en ganar su primer título en Indian Wells desde Daniela Hantuchova en 2002 y en la tercera no cabeza de serie en ganar en el desierto de California tras Serena Williams (1999) y Kim Clijsters (2005).

Leer más en wtatennis.com 

En el caso de Stephens, la batalla de la final fue entre dos vigentes campeonas de Grand Slam. Al otro lado de la red estaba la reina de Roland Garros Jelena Ostapenko.

Aunque la jugadora letona había llegado a la final sin perder su servicio ni ceder en un tie-break, Stephens encontró la clave para restar a Ostapenko y llevarse así su segundo título en importancia.

“Este lugar es especial para mí”, explicó Stephens. “Crecí jugando a tenis aquí y es un honor ser la última campeona en Key Biscayne”.

Leer más en wtatennis.com