Victoria Azarenka regresa esta semana a las pistas después de ser mamá de su hijo Leo a finales de diciembre. Tan solo seis meses más tarde, vuelve a la competición. Y lo hará en la alfombra verde del Mallorca Open, que celebra su segunda edición en el Club de tenis Santa Ponsa. Para la ex número uno del mundo, la isla balear es el escenario perfecto.

“No había estado nunca aquí y es precioso. Sabía de sobra que no iba a llover y siempre he oído cosas maravillosas de la isla. Me enamoré nada más llegar aquí”, confesó la bielorrusa, doble campeona de Grand Slam.

“Fuera del tenis, mi vida ha dado un giro de 180 grados”, explicó después. “Con el equipo un poquito también. Trabajamos cosas que antes no había trabajado nunca, así que va a ser un ajuste para todos. En estos últimos tres meses he estado trabajando muy duro, pero hemos disfrutado mucho del camino, hay mucha química”.

En su primer torneo como mamá, Azarenka explica algunos de los cambios que ha vivido en pista. “Es un poco distinto cuando entro a pista, pero es la misma rutina. Estoy acostumbrada a todos esos pasos, me preparo de la misma manera. Siempre he tenido la mentalidad de estar muy centrada y con concentración. Lo que me hace ser la jugadora que soy es cómo me concentro y mi mentalidad”.

La jugadora procedente de Minsk también habló del director del torneo, Toni Nadal. “Creo que Toni tiene una perspectiva, desde el punto de vista de necesidades de jugadores, que el torneo necesita. Toda su experiencia será buena”.

Azarenka debutará este martes ante la japonesa Risa Ozaki no antes de las 19.00 de la tarde.